8 malos hábitos que dañan tu esmalte

Salud Bucal -

8 malos hábitos que dañan tu esmalte

Desde muy pequeños nos enseñan los hábitos y cuidados de la higiene bucal para tener un estado de salud óptimo; desde el cepillado correcto hasta el uso de enjuague y acompañarlo con el uso de hilo dental. Además, lo más recomendable será visitar periódicamente al dentista de confianza para saber que todo está en orden. 

Sin embargo, hay algunos gestos o malos hábitos que podemos desarrollar casi de forma inconsciente y que poco a poco irán deteriorando el esmalte de nuestros dientes. Con el tiempo podrías ver tus dientes con una coloración más amarilla, más opacos y podrían empezar a presentar sensibilidad o dolor. Te enumeramos 8 hábitos que debes evitar a toda costa para salvaguardar tus dientes. 

Morder objetos o abrirlos con los dientes

Es una escena muy común; basta con imaginar un salón de clases, una sala de juntas en una oficina o en algún lugar como el transporte público. Una persona empieza a sentir ansiedad y lleva algún objeto como un lapicero, un bolígrafo o algo contundente a la boca y lo empieza a morder. En algunas ocasiones, cuando la tapa de una botella está muy apretada y las manos no dan de sí para abrirla, hay personas que se la llevan a la boca para intentar hacer más fuerza y lograr abrirla.

Esto puede generar un desgaste irregular, fisuras, caries o bien, la pieza entera se podría fracturar. 

Abrir empaques con los dientes

Desde un simple paquete de frituras hasta las envolturas de dulces, en algún momento nos hemos ayudado de los dientes cuando no tenemos un par de tijeras a la mano y la envoltura es resistente. Más vale que te tomes un par de minutos extras en conseguir un objeto afilado con el cual abrir el envoltorio a utilizar los dientes, ¡no los dañes así! 

Bruxismo

Este es uno de los gestos inconscientes más difíciles de identificar por quien lo padece puesto que al sentir una descarga de ansiedad tiende a rechinar los dientes y genera gran desgaste en los mismos. También se desgasta el esmalte, abriendo la posibilidad de presentar caries dental; una buena opción para este tipo de casos sería consultar con tu odontólogo sobre alguna guarda o protección especial. 

Blanqueamiento excesivo

Este tipo de tratamientos estéticos son muy populares por el atractivo que generan pero esconden una realidad de la que poco se habla. No es que sean en sí mismos dañinos. Pueden provocar un desgaste constante del esmalte y debilitar tus dientes haciéndolos vulnerables a los cambios de temperatura, es decir, generando sensibilidad. Recuerda siempre consultar a un experto de la salud oral antes de tomar uno de estos tratamientos. 

Perforaciones o piercings en la lengua

Las joyas o piercings que puedas tener en la lengua podrían astillar y desgastar lentamente tus dientes, lo que te llevaría a un tratamiento costoso para recuperar el esmalte desgastado (sin mencionar el posible dolor que te provocarían los cambios de temperatura).

Cepillado brusco

Al contrario de la creencia popular, cepillarse los dientes de forma brusca o con fuerza excesiva no dejará tus dientes más limpios, por el contrario, desgastará muy rápidamente el esmalte y te generará problemas como sensibilidad incluso llegando a la inflamación de encías. Utilizar cepillos con cerdas muy duras también genera un efecto similar. Nuestra recomendación es tomarse el tiempo suficiente para realizar un cepillado uniforme con un cepillo de cerdas suaves. 

Fumar

Este hábito es nocivo para la salud en múltiples sentidos; puede provocarte manchas en los dientes y por tanto lucirías una sonrisa poco atractiva. Además, hará tus dientes más vulnerables a bacterias dañinas. 

Medicamentos

No es que sea en sí mismo un mal hábito el consumir medicamentos cuando tienes un problema de salud pero sí automedicarse. Existen diversos fármacos de venta libre disponibles con una composición alta en azúcar, aumentando el riesgo de caries. 

Cuidar de tu salud oral es más sencillo de lo que aparenta si tomas en cuenta estos consejos que te hemos brindado. Recuerda que una rutina de limpieza diaria, que contemple cepillado, enjuague bucal y limpieza interdental, será tu mejor aliado.